martes, 8 de febrero de 2011

Hedor.




"Il n'y a pas de destin ni de fidélité,

Mais des corps qui s'attirent.

Sans nul attachement et surtout sans pitié,

On joue et on déchire."


M. Houllebecq.



Hay algo podrido en las entrañas del mundo. Hay algo podrido, digo, que no sé definir con claridad, como cientos de momias de vendajes deshechos, gritándo y dictándonos órdenes de un pasado, que bien merecería permanecer ya muerto. Hay algo más, mucho más, también podrido.

Lo encuentro cada día detrás de la sonrisa de mi madre, bajo los tacones de mi jefa, y ha alcanzado los tejados de mi casa.

Es ese ruido que proviene del vientre de la vaca, el olor que hiede en las escamas del miedo, el burdel que se hunde en el portal contíguo, el imbécil que intenta ser poeta, la pena de la especie.

Hay algo que se pudre en las entrañas del mundo.

lunes, 7 de febrero de 2011

Con los pulmones trenzados.



"Las miguitas de pan
se alejan cada vez más con el viento
y yo sólo abro la ventana
y les digo adiós con un pañuelo blanco
aunque sé que es perder un camino
hacia algún lugar".

Sara Martín Ruiz.

Más información sobre ella aquí.

Los viajes son eso. Los rencuentros, la soledad de los aeropuertos, de las despedidas. A veces son el miedo, o la ilusión, o la euforia. Siempre son euforia. Y desgarro. Echar de menos con los pulmones trenzados. Volver a ser como siempre y recordar lo que fui, y saber lo que ya no soy. Pasear al sol, cantar a Juan Luis Guerra y a Molotov, la espera, tener frío en alguna parte y el tabaco en el balcón. Y los 215 versos de Sara Martín Ruiz esperándome de vuelta a casa.

jueves, 3 de febrero de 2011

Porvenir. (O un bálsamo contra el insomnio).


Ilustración: Linn Olofsdotter.

"Te llaman porvenir
porque no vienes nunca.
Te llaman: porvenir,
y esperan que tú llegues
como un animal manso
a comer en su mano.
Pero tú permaneces
más allá de las horas,
agazapado no se sabe dónde.
... Mañana!
Y mañana será otro día tranquilo
un día como hoy, jueves o martes,
cualquier cosa y no eso
que esperamos aún, todavía, siempre."

Ángel González.

Reciclo poemas. Reciclar mis poemas favoritos de hace años es un bálsamo. No puedo dormir y estoy cansada. La ansiedad me supera. Las ilustraciones de Linn Olofsdotter son un opiáceo perfecto. Algunos idiomas duelen. Algunos idiomas recuerdan un pasado que a veces me pregunto si sucedió realmente. Y entonces no puedo dormir. Cuando intento reconciliarme con ese pasado irreal. Cuando no puedo evitar pensar en el futuro. Cuando quiero desaprender las lenguas con las que he crecido. Cuando intento por todos los medios no pensar. Mi insomnio es la indecisión, el porvenir, el deseo, la ceniza.

lunes, 31 de enero de 2011

¿Qué desierto?






"Ese naufragio permanente, ese desmayo emocional, la abocaba a convertirse en un ser temeroso que, incapaz de afrontar una realidad que escapaba totalmente a su comprensión, avanzaba por espacios vacíos, por un desierto metafísico".

Enrique Vila-Matas.

¿Desiertos metafísicos? ¿Acaso exíste aún la metafísica? ¿Todavía cree alguien en el desierto?
Busco el desierto. Me gusta pensar en el desierto aunque a veces piense que pierdo el tiempo. A veces me gusta perder el tiempo. Recuerdo algunos versos de Alejandra Pizarnik. Luego pienso que tiempo no es más que una palabra. Y quiero hacer tantas cosas inútiles, irreverentes, que la emoción me da náuseas. Sigo perdiendo el tiempo, y me mareo, y doblo el cuello hasta quedar con el cuerpo destrozado, otras veces decido que gritar es la única defensa contra la desidia del no-desierto, de un día árido o dos, y quiero decirlo todo, y vomitarlo, y ser otra persona, o varias, y quiero desdoblarme y desdecirme. La voz, el sexo, la maleta, la palabra. Se puede gritar de tantas formas. Bienvenidos al espectáculo. Bienvenidos al ahora.

domingo, 30 de enero de 2011

Lo que trae la mañana.



" Mi cuarto parecía -nuestro cuarto-
una juguetería después del cataclismo,

un campo de batalla con dos supervivientes".



Andrés Neuman.




viernes, 28 de enero de 2011

Anábasis, o el viaje de Mestre.


Hace frío. El futuro es un arma cargada de vacíos, y parece que pronto nevará. Suerte que en medio de todo este caos, pueden encontrarse pequeños oasis. Ayer fui a la inauguración de la nueva exposición de obra gráfica de Juan Carlos Mestre en la galería Brita Prinz. La recomiendo encarecidamente. Maravilloso el viaje de Mestre. Estupendos cuadernitos, sus figuras aladas, sus juegos de máscaras, sus coqueteos con el vértigo. Más información aquí y aquí.