viernes, 22 de abril de 2016

El Duque de Rivas y los Panama papers.

El Roto.




 

Saludo especial a José Manuel Soria, Corinna, Bertin Osborne, la familia Pujol,  Pilar de Borbon y todos esos patriotas de medio pelo que roban a costa de los ciudadanos de a pie.


Receta segura
Estudia poco o nada, y la carrera
acaba de abogado en estudiante,
vete, imberbe, a Madrid, y, petulante,
charla sin dique, estafa sin barrera.

Escribe en un periódico cualquiera;
de opiniones extremas sé el Atlante
y ensaya tu elocuencia relevante
en el café o en junta patriotera.

Primero concejal, y diputado
procura luego ser, que se consigue
tocando con destreza un buen registro;

no tengas fe ninguna, y ponte al lado
que esperanza mejor de éxito abrigue,
y pronto te verás primer ministro.




Angel de Saavedra, Duque de Rivas, 1791-1865.

jueves, 21 de abril de 2016

¿Veleta o camicace?





Quiero decir sin ser juzgada. Decirlo para mí primero y luego para los demás. Tener tiempo. Vacaciones. Poder ir a la playa en bicicleta sin pensar en nada más, exposiciones, festivales, amigos, excursiones y no estar asustada por el dinero y el futuro y los equipajes. No quiero pasarme la vida haciendo maletas. Quiero hacer cajas y tirar todo lo que ya no me vale. Quiero regalar todas mis cosas para no tener que ocuparme de ellas. Quiero silencio, griterío, risas, tinto de verano y picnic. Quiero que no me duelan las manos, que no me duelan los brazos, que no me duela el trapecio, el omóplato. Organizar la retaguardia sirve para agotarme, para consumirme. No quiero estar cansada, quiero dejar de dormir. No quiero estanterías vacías, conversaciones vacías, escombros temporales que pasan sin darnos cuenta en trajines sin sentido. ¿Y qué si nuestros cuerpos funcionasen con energía eléctrica? ¿Somos seres electrónicos? ¿Qué pasaría si el amor, el miedo o la alegría fueran eso, corrientes eléctricas, reacciones químicas? Sentirse libre es eso. Sentirse sola es eso. Sentirse atrapada. Nueva. Antigua. Veleta o camicace. Organizar la vida en unas cajas y partir constantemente sin saber dónde, cuándo, por qué. 

lunes, 21 de marzo de 2016

Día mundial de la poesía.



A pesar de no ser demasiado fan de los "días de" cualquier cosa, salgo de mi agujero de autismo internauta y bloguero para postear en esta primera entrada de 2016 un video, con motivo del Día Mundial de la Poesía, sobre la magia del lenguaje, de escribir y de compartir, cosas como estas me dan la vida. Espero que os guste.





Volveré a dar guerra en unas semanas. ¡Nos vemos en Abril!

jueves, 31 de diciembre de 2015

2015 en nueve palabras.



Si tuviese que resumir este año en pocas palabras, elegiría compromiso, voz, familia, feminismo, amor, vocación, resistencia, compañerismo y aventura

Compañerismo entre emigrantes, amigos, camaradas, compañeros de lucha y de ideas: los amigos migrantes, los compañeros de vida, la Marea Granate, Izquierda Unida, la familia que uno se construye cada día y que es la que más cuenta, la que más vale y por la que uno pelea más. Gente con la que se comparte un compromiso común. El compromiso (o los compromisos) con la humanidad, la dignidad, con los derechos y las luchas sociales, con una sociedad más justa y contra la mercantilización de las identidades, los individuos, los sentimientos. Y es así como se construye la familia. Repensar las estructuras familiares, sociales, humanas. En 2015 -como siempre- ha sido necesario redefinir -y nunca acabaré de perfilarlo definitivamente- el significado de esa palabra, porque la familia no es solamente la sangre (en mi caso, lo es) sino también aquella que vamos edificando a lo largo del camino: los amigos, las sabias, los camaradas, el sentimiento de hermandad que se crea en las circunstancias más solitarias, más inesperadas (GRACIAS).

Y ese compromiso no abarca únicamente causas políticas o sociales (qué digo, cualquier decisión en la vida es política, cualquier causa es una opción social), sino también personales, creativos, de proyectos personales: escribir, rescribir, tejer y destejer, cantar, terminar proyectos empezados y comenzar con nuevas ideas. Porque la estética es ética, es una postura social, es también un modo de resistencia. Ese compromiso es, además, un compromiso con una vocación profesional: la creencia de que la enseñanza es y debe ser un pilar para una sociedad mejor, y saber que no es baladí la responsabilidad de mi trabajo, pero también divertirme, trabajar duro para conseguir unas condiciones de vida y de trabajo dignas, comprometerme a no desistir en estudiar y seguir preparándome para ello. No desistir. Entender que la palabra es el único arma que tenemos. La voz

2015 ha sido redefinir también palabras como amor, en el sentido más amplio del término, fuera de corsés sociales, de etiquetas, de significantes sin significado, de cárceles de lenguaje, el amor-bosque, amor-ciervo, el amor-viaje, y otro millón de amores posibles descubiertos y por descubrir. Y redefinir las identidades de género como herramientas de opresión o de liberación, el feminismo como lugar de comunidad, de hermandad, de encuentro, de respuestas, y el encontrar a tanta gente fantástica gracias a eso. 

Y finalmente, la aventura: la aventura como recapitulativo de la vocación, del amor, del feminismo, de la construcción de nuevos discursos, del viaje, de establecer un sentimiento de comunidad en los lugares y las circunstancias más inesperados, de desaprender las convenciones para escribir uno mismo la historia a su manera. 

Y si debiese formular un deseo, sería lo siguiente: más viajes, más familia, más compromisos, más palabra, luchas, amor, resistencia. ¡Más aventuras en 2016!




domingo, 6 de diciembre de 2015

La reliquia, la memoria, el cuerpo, la catedral, el amor: algunas notas.

Óscar Delmar




Te vas y todo es nuevo, algo está vacío, bajo mi antigua mano el pezón, bajo mis dedos el recuerdo del rostro, el cabello brillaba. Abismo de humedad, y sin embargo tú te embarcas hacia la ciudad-monumento del fracaso, a la ciudad eternamente inconquistable. Paradojas y bellezas del lenguaje: tú en el imposible. Y aún, bajo mi lengua, el fantasma de tu cuerpo. ¿Qué dejaste bajo el hueco de mi mano? Intento olfatearlo, el abandono involuntario causa su efecto. Lo sabía, lo esperaba, forma parte del rito. Mi cuerpo se construye en el hueco de tu cuerpo mientras duerme. No siento la orfandad pero conozco esa iconografía: dejaste una pestaña en las puertas de mi casa. La guardé, como parte del pacto que firmé conmigo misma y con los símbolos. En este umbral, espero.

viernes, 30 de octubre de 2015

La vida líquida (fragmentos).

Ilustración de Sara Morante




I.

(...)

Demasiado hablo y sin embargo
poco es lo que sé.
Y yo quiero cantar una Alegría

y solo balbuceo.

II.

Tengo la voz quebrada para el canto
pero quiero
decir.

(...)

III.

Quiero decir que hay algo por encima del cuerpo
de los hombres
que existe alguna red sobre nosotros
y a algunos nos enlaza.
Quiero decir que no quiero decir una etiqueta
que no quiero
besar y no saber
pero no sé
y quiero.

IV.

(...)

A menudo nos sorprenden los símbolos.

V.

Pero pienso en el beso y me sonrío.
La sólida compañía de tu voz, la extraña mística que tu cuerpo
festeja y desprende.

VI.

(...)

Qué el amor
el amor es global
como el efecto del vino es global
como la muerte
como la piel, global, como la música o el hambre.