martes, 8 de julio de 2014

República (un poema tricolor)




Violeta se estaba poniendo negra; caminaba
con la mirada gris, y barruntaba
que  la vida no tenía color de rosa,
que el príncipe azul no sería
jamás su otra media naranja,  sino más bien un pobre viejo verde
que hace algún tiempo nos dejó sin blanca,


y no era más que un paria con corona
que cazaba elefantes en Botsuana:


Que menudo marrón la aristocracia.
Que al fin y al cabo ella era una roja,
que ya no leía prensa amarilla
porque no soportaba
tantos elogios a la monarquía


Y que hoy le sacaban los colores

los desperfectos de su democracia.