"Hoy llueve, y todo se alimenta de mis restos".
Maite Dono.
A pesar de que el vértigo hoy llene mis pulmones y me ahogue el estómago, y de que todo duela (porque todo duele), y de que la poesía de Maite Dono no me convenza demasiado, tiene versos que son luz; Y miento: hoy no llueve, aunque haya restos. Porque restos hay siempre. Porque somos restos. Y ya no llueve más, a pesar de la tristeza. Las páginas se pasan despacio, pero se pasan, de libros, de ciclos, de lutos, de miedos, de márgenes, de paréntesis. Y leo
las afinidades electivas. Me gustan los bálsamos. Y la certeza de la duda.
Lo que no puede ser de ninguna otra manera. Por eso siempre queda el porvenir. Y la poesía.