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domingo, 5 de septiembre de 2010

El mármol de tu herida.




"Yo soñé con tocar la tristeza viscosa del mundo".

Leopoldo María Panero


Si soñé con tocarte fue acaso
Por arañar aquello de la piedra de tu cuerpo,
Del mármol de tu herida,
Por rozar suavemente tu tristeza viscosa de cansancio
Y perfumar, quizás por un momento,
Las mayores miserias de la Tierra.

lunes, 26 de julio de 2010

viernes, 2 de julio de 2010

Epitafio

A vosotros:

Pedazos de carne, estúpidas parafernalias de exotismo,
de inteligencia abrupta,
y culta
educación progresista de colegio de pago;

A vosotros, que nunca conocisteis agua fría
y limpia,
que os paseáis como siniestras procesiones
disfrazados siempre de vosotros mismos;

a vosotros, nacidos en parámetros
de libertad, y sociedad sin clases,
de perversa tolerancia y amor al compañerismo,
que, en vuestras bocas, de negras sanguijuelas de la envidia,
posáis palabras nobles,
grandes Ideas,

a vosotros, que habláis de la justicia
y de la dadivosa virtud,
que creéis en el éxito y que llenáis
las victorias finales de grises nubarrones de rencor;

a vosotros,
inútiles panfletos de vuestra propia vida,
que robáis las migajas de los otros,
y, a escondidas, odiásteis el triunfo
de los que antes llegaron,
que habláis de la entrega
a un mundo menos corrupto y más limpio,

a vosotros, infelices y falsos hombres libres,
que envidiáis incluso las miserias del resto,
que os creéis merecedores de todo,
poseedores de un don que os ha sido otorgado
y que no existe,
presos en vuestra taza de café,
en vuestro encantador contoneo
de tristes animales de jardín,
cargados de prejuicios;

a vosotros, que ansiáis el poder por el poder,

que estáis vacíos,

que proclamáis tanto la vida

y estáis muertos,

que, al miedo de no saber lo que buscáis,
os conformáis con Nada,
obviáis vuestros instintos más primarios,
y estranguláis la pureza
que nace en las entrañas,

a vosotros, os digo:

el día que comprobéis
el viento que rodea vuestro cuerpo, esa mañana
en que os despertéis de veras
en ese sitio eterno (que es la cama, y la boca),
despojados
de ese lastre que érais,

escucharéis al fin y sin escrúpulos
la música que a veces

se hace vida,

os frotaréis los párpados,
y, con los ojos nuevos, renunciaréis
a ese peso desdichado que es la ropa,

como un sueño infantil
reaprenderéis
a conocer con las manos y los dedos,
os quedaréis, sinceros,
unos minutos delante del espejo,
afrontando sin miedo vuestra propia mirada,

podréis imaginar, al fin, otro lugar,
apreciaréis el riesgo que supone
querer ser uno mismo y renacerse cada día,

vosotros, desgraciados
parásitos, infelices autómatas,
podréis, al fin,

ser libres.



En La Violencia de lo que Sobrevive, "Selección de poemas: diez autores", editorial Kit-Book, 2010.

más información: www.kit-book.net

lunes, 14 de junio de 2010

Esfinge

A petición de algunos, os dejo un ejemplo de que lo podeis encontrar en mi poemario, "La violencia de lo que sobrevive".



Este circo salvaje
de juegos sinsentido y de sintagmas,

me hace bacteria
digna de escombrera algunos días,

pero otros
amanezco pirámide o esfinge
altiva y renacida de los restos;

dispuesta a caminar.


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