lunes, 19 de mayo de 2014

Poema. El pájaro.



Encontraste un milano con el ala quebrada
en aquél rincón sombrío del patio de la casa familiar.
A veces me pregunto lo que soy, te dije;
me miraste en la voz
más profunda de todas, y respondiste entonces,-
por eso te divides, despedazado el rostro, por eso
excarvar las raíces en tierras extranjeras
buscarte en los que duelen, perseguir cada llave, o escuchar
historias de desgarros familiares 
cuentos de identidades confundidas
y repartidos rostros a lo largo del viaje.
-Intentaste ayudarle a que volviese a volar
pero fue en vano.
Lo acariciaste entonces, y con mucho cuidado
lo devolviste al campo
detrás de algunas rocas
donde las carroñeras no pudieran encontrarlo,
Y volvimos a casa, la esperanza en un puño, 
y en el otro la herida.

Aún hoy no sé qué responderte.

6 comentarios:

  1. Joder, Natalia, qué bueno! :D
    Me gusta cómo muestras la herida del tiempo-daño-inevitable. Qué gusto volver a leerte.

    Un beso,

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    1. muchas gracias!!! sí, llevo casi dos años ermitañeando, vamos a decir... me alegro de que te guste. Un beso!

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  2. Me encanta su blog y su poema.
    Sigueme tambien por favor!
    Nadia.

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    1. muchas gracias!!! sí, te sigo en bloglovin ;)

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  3. Uy. Qué bonito es esto. Precioso.

    Más poemas, Nata. CREATE! Es un servicio social.

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