lunes, 10 de enero de 2011

O la chica que amaba la tormenta.






"Cuando escuches el trueno me recordarás y tal vez pienses que amaba la tormenta...
el rayado del cielo se verá fuertemente carmesí
y el corazón, como entonces, estará en el fuego.


Esto sucederá un día en Moscú
cuando abandone la ciudad para siempre
y me precipite hacia el puerto deseado
dejando entre ustedes apenas mi sombra."


Anna Ajmatova.


Amo la tormenta porque tengo que escribir, porque me sabe a poco no decirte en palabras, el verbo se oculta tras el gesto, el deseo se encubre a sí mismo.

jueves, 6 de enero de 2011

Renovarse o morir.





"El color es del pez, el color

es de la espina, de la raspa

verde o azul del pez; en la arena, otros

brillan, palpitan"



Olvido García

Valdés.




Parece que este año no me he portado mal. Parece que aprendí, parece que escribí, parece que mereció la pena. Hace frío, llueve sobre mi taza de café. El tiempo pasa despacio y soy impaciente. Entre hoy y mañana, aire fresco, regalos. Bienvenido, 2011.




La foto es de la Señorita D'Amico, en Lisboa este verano.

martes, 4 de enero de 2011

Not intention, but life.






"Poetry is not the project of a poet, it is the very life of the poet. It is the poem and the poet together who create what we might talk about as intention whitin a poem. When what it is really not intention, but life."

Dorothea Lasky, Poetry is not a project.

Si creyera que vivir es un proyecto
no escribiría poemas.

La fotografía la tomé en los tejados de la Catedral de Santiago de Compostela, en 2009.

domingo, 2 de enero de 2011

Dounia





"Se fuga la isla

y la muchacha vuelve a escalar el viento

y a descubrir la muerte del pájaro profeta".



Alejandra Pizarnik.








Comenzar


como quien empieza a escalar desde el principio

de un camino

de símbolos

que nace



y tu cuerpo quizás



Y mientras, yo corro

con toda la fuerza de mis piernas

hasta llegar a tierra prometida



el oasis de hierba

el silencio de pájaros



si es que alguna vez



fue cierto



si alguna vez

importó aquél lugar







hilo musical aquí.

viernes, 31 de diciembre de 2010

Mi pequeño Rock and Roll.



O un repaso de un año

El tiempo pasó despacio, casi lápida, bochornoso. Aprendí, aprendí mucho, esperé un porvenir que nunca vino. Me despedí de él, desde la bilis del odio, como si me arrancaran el estómago. Intenté olvidar esa ciudad. Dejé de buscar. Dije adiós a algunas cosas, otras terminaron siendo un lastre y costó mucho terminarlas, pero lo conseguí.
Desanduve, me desencanté de lo que fueron mis mayores pasiones, me rendí, me sentí vacía.
Pero también hubo alas, y hubo muchos logros. Disfruté de la poesía, y la profeticé como manera de vivir, tal vez un año más, tal vez más que cualquier año. La actividad poética se confundió con la actividad de la vida, si es que alguna vez no fueron la misma cosa.

Escribí / para decir el grito / para arrancarlo / para convertirlo / para transformarlo / para desmenuzarlo / para eliminarlo / escribir el dolor / para proyectarlo / para actuar sobre él con la palabra.

Me enamoré de un idioma, lo compartí, soñé con la ciudad levantada sobre el mar. Vi el mar.
Cambié de decisiones tantas veces que apenas las recuerdo, me indecidí.
Crucé el charco, visité la ciudad que nunca duerme, paseé mucho. Amé mucho a quien merece la pena, compartí muchos cafés, visité algunos amigos, menos de los que hubiese querido, más de los que esperaba poder visitar. Conocí gente muy especial, perdí una hermana que se fue, gané una hermana que volvió.
Creí en que un encuentro casual es la cosa menos casual que existe, descreí, desconfié de las oportunidades, unas cuantas llegaron, otras no sé si las tuve, algunas no sé si las perdí.

Bailé bajo la lluvia un slow, o cinco, y salté sobre un charco de estrellas y fui feliz.
Me olvidé, me recordé, me reinventé.

martes, 28 de diciembre de 2010

Yo soy dada.







Hoy me decidí a reconciliarme del todo con el mundo del arte contemporáneo, un arte, por cierto, que hasta hace unos escasos meses, me ha interesado y me ha gustado siempre mucho. Esta mañana estuve mirando exposiciones interesantes que poder ir a ver por la ciudad. Parecerá mentira, pero cada vez que miro últimamente las muestras que se estrenan en Madrid, tengo menos ganas de ir a verlas. ¿Reflexión sobre la colección del museo? ¿Nuevas perspectivas sobre el arte de entreguerras? ¿De nuevo una exposición de grabados de Tàpies, Feito, Kcho y Canogar? ¿es esto lo realmente actual? SOCORRO. Al salir de trabajar, decidí pasear hasta la Fundación Carlos de Amberes, porque me pareció medianamente atractivo el título y la sinopsis de la exposición que han inaugurado recientemente: " Je suis dada".



Craso error. A quien esté dispuesto a pagar 3 euros, le sugiero que los invierta en un buen desayuno o en un par de cervezas. Para concluir que el diseño de los flamencos se resume a lámparas de cáscaras de mejillón, mesas con forma de queso y un par de cucharas dispuestas al fornicio, prefiero quedarme en casa. No dudo de la buena voluntad de los comisarios de la exposición, aunque sí que es cierto que hubiese agradecido alguna estructura expositiva un poco más clara (si eso pudiera ser posible) y algún tipo de hilo conductor de tal batiburrillo de objetos. ¿Diseño influenciado por el dada? ¿Y qué no tiene sus raíces en el dada hoy en día? Hasta Ikea tiene objetos que bien podrían haber nacido del dada.



Pero mi conclusión es que tal vez, si esta tarde he ido a ver esa exposición intencionadamente, he accedido a pagar tres euros por la entrada, he contemplado cáscaras de mejillón colgando del techo, y orangutanes de juguete con una bombilla por cabeza y un interruptor en sus testículos, y pese a todo no he logrado captar nada, tal vez el acto dada sea yo.