Ando como sonámbula por Madrid y es extraño. Calle Argumosa, Plaza de Lavapiés, Paseo de Santa María de la Cabeza, Calle Sombrerete, Paseo del Prado, Calle Echegaray, Plaza Mayor. Pisar y reandar mi ciudad es recorrer un mapa de constelaciones de memoria. Dibujo mi historia en los paseos. Ilustro mi cronología en sus calles, y es bello y extraño y solitario. Sólo esto puedo decir. Y ya.
sábado, 6 de septiembre de 2014
jueves, 4 de septiembre de 2014
Cerezas para el final de un verano, o cerrar un ciclo.
Aquí os dejo una micropublicación que aúna algunos de los poemas que he publicado en este blog en los últimos tiempos. Es el final de una estación, de un ciclo, de lo excesivamente maduro, de un cambio de clima, de una cosecha. Espero que os guste.
martes, 2 de septiembre de 2014
Cinco buenos blogs para escritores.
En vista de que estoy de vuelta en mí,
con más tiempo, más organización y algo más de reposo y orden mental, vuelvo a
mis “temas” habituales. Y, para quien no lo sepa, una de mis costumbres en este
blog es hacer listas de todo (también en la vida cotidiana, hago listas de
cualquier cosa, tengo cuadernos llenos de listas, encuentro papelitos con
listas de cosas en cualquier bolsillo o carpeta, en fin, un desastre…). Esta vez, voy a empezar con
un tema que, particularmente, me interesa bastante, especialmente desde
hace algunos meses. Se trata de recursos, -generalmente blogs- para escritores.
Sí, suelen ser escritores quienes los escriben, pero lo que me interesa es lo
que aconsejan, sus propuestas, sus tutoriales sobre nuevas tecnologías,
inspiración, escritura o métodos de trabajo.
Desde una situación personal algo
particular -¿Qué situación personal no lo es?- en la que vivo en otro idioma el
cincuenta por ciento del tiempo, y en torno a la cual no existe una comunidad
de gente hispanoparlante con un interés especial por la escritura, finalmente
desde hace relativamente poco tiempo decidí buscar este tipo de recursos en
internet. Foros, blogs de escritores, proyectos digitales… y para ello pasando
por un sinfín de páginas de recursos e iniciativas de escritores para
escritores. También he descubierto que la mayor parte de este sector de la
blogosfera está en inglés. La blogosfera anglófona es quien más ha desarrollado
este tipo de proyectos, a diferencia de los vecinos franceses, por ejemplo,
para quienes la promoción y el intercambio digital es, generalmente, casi
inexistente.
Diciendo esto, quiero presentaros
algunos blogs que he ido descubriendo a este propósito, de motivación creativa,
de ayuda con el funcionamiento de las nuevas tecnologías, y, en definitiva, de
intercambio de experiencias:
1.- Nick Daws: Es un escritor inglés,
muy presente en la red. Tiene varios blogs, páginas web y proyectos de muy
variada índole. Generalmente sus libros más interesantes son los que hablan de
escritura y nuevas tecnologías. Es una especie de “coach” para escritores (a
pesar de que odie esa palabra); Daws ofrece también cursos-libros sobre
escritura (os los recomiendo, se pueden comprar online en pdf), promoción y nuevas tecnologías, así como un panorama de las
múltiples iniciativas y herramientas que, sobre esta cuestión, están surgiendo
en la blogosfera anglófona, y que timidísimamente comienzan a brotar en la
hispana.
2.- The Creative Penn: Es la web/blog
de Joana Penn, entre otras cosas, autora americana de Best Sellers y articulista
en el New York Times. Pero lo que más me interesa de Penn no es su currículum,
sino esta web, en la que, además de anunciar sus nuevas publicaciones,
colaboraciones y actualidades, Penn, como Daws, organiza cursos online, así
como comparte artículos variados sobre autopublicación, escritura, inspiración,
metodología de trabajo o marketing. Muy útil también para conocer nuevas
herramientas de trabajo, programas informáticos, plataformas,… pero también
consejo editorial.
3.- Nisaba: Llegamos a la blogosfera en
español: es el blog/web de Jacqueline Murillo, una escritora y editora
costarriqueña. Subtitulado “Lengua, edición, diseño y tecnologías de la palabra”,
su blog está orientado a la motivación creativa, la organización y
planificación de la escritura, y a las estrategias de difusión editorial.
Jacqueline también nos introduce al funcionamiento de las comunicaciones en
internet, el tipo de contactos que se establecen y sus “normas” (el plagio, el
copiar y pegar, etcétera), e iniciativas de creación de lo más variadas.
4.- Mariana Eguaras: Mariana Eguaras es
consultora editorial. Su página web ofrece sus servicios, pero también en ella
encontramos un blog en el que Mariana comparte, sobre todo, astucias y
herramientas en torno a la edición. También habla de impresiones desde el punto
de vista de una editora, lo cual puede ser bastante útil para un escritor,
puesto que así podrá valorar lo que le convendrá hacer o no, y si esto podrá
ser bien o mal recibido. Eguaras habla mucho sobre herramientas de publicación,
sobre la autopublicación, los e-books, sobre diseño y maquetación entre otras
cosas. Es interesante conocer el punto de vista de una profesional de la
edición.
5.- Tinta al Sol: es la web/blog
personal de Yolanda González Mesa, escritora, bloguera y diseñadora web, en la
que comparte tanto reseñas de sus lecturas, como reflexiones acerca de la tarea
de la escritura, alguna reseña sobre herramientas para escribir (programas de
ordenador, plataformas online, etcétera), planificación, motivación, difusión,
etcétera. Tiene además un apartado de "consejos" y anécdotas graciosas que tienen que ver con las manías del escritor.
Espero que os sea útil este pequeño primer recopilatorio de blogs para escritores, a mí me sirven de mucha ayuda, y espero que a vosotros os valgan también. ¿Conocéis otras páginas webs o blogs de este tipo? ¿Qué recomendais?
martes, 26 de agosto de 2014
Diario: Pensar el árbol.
(la foto es un grabado de mi padre, más info aquí).
I.
Pensar el árbol no es, sin embargo, mirar a la naturaleza como belleza, ni contemplar el paisaje con plenitud. Pensar el árbol es observar su raíz, conocer su manera de agarrarse a la tierra, de crecer con el viento y el agua, entender su ecosistema de insectos, su regalo del fruto.
II.
Pero yo me pregunto, ¿Qué es la tierra? ¿Raíz o prisión? ¿Pregunta o respuesta? ¿Madre o señora? y nosotros, ¿Qué somos? ¿Esclavos o caminantes? ¿Hijos o siervos?
sábado, 23 de agosto de 2014
Poema
No quedó nada después de tanta lluvia,
mintió el verde, la única verdad
el musgo
maldijo aquél cariño la montaña, la nieve eterna
del verano, entonces
llegó el grito
y ahora me pregunto qué hay después
del silencio de aludes
nunca estuvimos muertos, mas la luz
estaba en otra parte
miércoles, 16 de julio de 2014
Una lectura de Chatterton, de Elena Medel.
Entre
los muchos poetas actuales del panorama español que me gustan, si
tuviese que nombrar algún poemario que me haya emocionado y con el
que más me he sentido identificada, uno de los primeros nombres que
pronunciaría sería el de Elena Medel.
Chatterton
(Visor, 2014), ganador además del Premio Loewe, me parece uno de los
ejemplos más reveladores de la poesía de nuestra generación.
Confieso que hasta hace relativamente poco respetaba la obra de Elena
Medel, así como su labor como editora de la Bella Varsovia, pero
nunca llamó tanto mi atención como en este último libro. Quizás
porque ilustra exactamente la realidad de muchos de los que nos
acercamos a la treintena, y que vivimos una crisis tanto de
orientación como económica y social.
Pero
el poemario de Medel no nombra la palabra crisis. No comenta la
economía, ni los noticiarios. Se trata de un poemario muy personal,
de una vivencia de este desencanto desde el intimismo más absoluto,
y es ahí donde radica esa empatía. Elena Medel no solamente se
cuestiona la llegada de la madurez desde los espacios cotidianos. Lo
hace, además, desde el punto de vista de una mujer. ¿Qué se espera
de la mujer hoy en día? ¿Qué temas literarios y artísticos han
rodeado comúnmente la figura de la mujer? Medel se encarga de
recomponer, a través de clásicos encuadres femeninos
reactualizados, una búsqueda de la identidad de la mujer de hoy y
sus circunstancias. El interés por los espacios cerrados, por los
pequeños objetos del día a día y por la lenta soledad de la
cotidianidad hacen de Chatterton
un espejo en el que mirarse para, pienso, cualquier joven, y sobre
todo, cualquier mujer de nuestra generación.
Pero
¿a través de qué temas se manifiesta esta falta de orientación,
este desencanto? Los poemas de Medel nos abren una ventana a la vida
privada de la escritora, vivencias en el ámbito laboral, la soledad
del mundo urbano, y de los interminables viajes en trenes de
cercanías, una nueva mirada a las relaciones amorosas, a los
recuerdos de infancia, a cómo debería ser el futuro (y cómo no
es), o a la construcción de la casa. Vayamos por partes.
El
mundo laboral, que se decía un sueño que iba a ser conquistado por
los jóvenes de nuestra generación, se encuentra, en el poema, como
un elemento carcelario, de opresión, donde el yo poético renace y
al mismo tiempo se deforma, se intoxica, se quema. La realidad
laboral española se plantea como una gran decepción para la autora,
un lugar vampírico, competitivo, un lugar de paso, inestable, donde
comer tupperwares
recalentados, un espacio impersonal y solitario. Sobre todo
solitario. También esos trayectos interminables en las grandes
ciudades, y los túneles laberínticos construyen el escenario de esa
soledad.
Por
otra parte, Medel nos habla de espacios interiores. De lo que existe
de puertas para dentro de la casa, lejos de la sociedad, del ruido,
del anonimato; Nos habla de la conquista, -o no- de la cama, del
amor, y sobre todo, de una misma. Podemos decir que dentro de esos
espacios interiores, Medel habla de su familia, de sus relaciones
amorosas, de sus antiguos compañeros de viaje, y de las distancias
personales en un mundo donde nada es perecedero.
Los
muros, llenos de tuberías, humedades, o las ventanas, sembradas de
hortensias, no son sino la construcción de ese refugio personal. Lo
más interesante de esta conquista es que detrás de sus escenas
cotidianas y hogareñas, encontramos una denuncia a ese sentimiento
de desposesión, de desubicación y de otredad.
En
todo este contexto, imágenes que aluden al paso del tiempo se
encuentran presentes en todo el poemario: flores muertas, frutas
podridas, tactos rugosos… Medel nos habla de la madurez,
proponiéndonos una mirada irónica y tierna hacia la edad adulta y
lo que implica crecer en el momento en que vivimos. Por eso se mira
–y los lectores nos miramos- en perspectiva. ¿Qué encontramos
entonces? Encontramos el sentimiento constante de derrota, la
precariedad, el fracaso. Pero encontramos también pequeños espacios
que habíamos olvidado, -la casa, la maceta, el rellano de la
escalera, la piel conocida. Deja atrás el pájaro adolescente para
cuidar el alféizar. Olvida las pisadas de los desconocidos para
hablar de bahías familiares.
Medel
no nos da las respuestas, pero sienta las bases para un proyecto de
reconstrucción personal frente al desencanto, habla de elaborar un
propósito de resistencia personal, abre una nueva trinchera contra
los discursos invasivos del poder y nos propone una mirada nueva y
firme hacia la realidad de una generación.
Ah,
y aquí os dejo mi poema favorito, que, por supuesto, me hizo pensar
en mi hermana:
Poema
de despedida para mi hermana:
En
cuanto a las despedidas, apenas existen gestos más allá
de
las pancartas: abrazos y lágrimas en el control de seguridad,
una
cámara para que el momento exista
tras
el regreso. ¿Tú qué prefieres? Wislawa, por favor, reza
por
ella. De pequeña te confundían con un niño
pero
por el pelo corto y la sangre en las rodillas. Tienes una cicatriz
en
el labio superior
porque
te caíste al servirnos la merienda
al
crecer te cambiaron el nombre:
alguien
te llamó Pentecostés. Todas las
lenguas
las
conoces tan sabia como un dios.
Bestia
del norte, ahora vivirás a ciento ochenta grados:
cuando
yo actúe,
tú
en mi oposición. Del dolor –tú también, Celan, reza
por
ella-,
aquí
no nos encontraremos: finge que todo marcha bien.
También
yo fingiría
que
todo marcha bien. Podría aconsejarte. De pequeña
te
confundían con un animal porque golpeabas con furia
y
después rumiabas estiércol y perdón. Tienes aún el deje
de
quien hace
y
luego piensa. Al crecer te dejaste la melena larguísima.
quién
te imaginara
en
aquellos días salvajes como ahora quién
te
imaginaría
en
aquellos días salvajes como un dios.
Voy
a velar tus libros y tu ropa; voy a velar desde mi adolescencia
para
que no te ocurra lo que a mí. ¿Tú qué prefieres
guardar
en la maleta? He recogido los zapatos, he tocado
su
suela
demasiado
fina. El dolor, te lo recuerdo: representa
bien.
Sé cómo se hace. De pequeña te confundían con una
de
esas fábricas
que
encadenan turnos y humo. Tus ojos
azules
encendidos. Como un niño que sangra y como un
animal
que muerde: así te exigen otros
así
te exigen inmisericorde como un dios.
Quizás
algún día desconozas esta lengua.
Por
si acaso, buen Yeats, por favor, reza con ella.
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