sábado, 31 de enero de 2015

Nueve poemas cantados (en español).



Para los que no me conozcan, dos de mis cosas favoritas en la vida son la poesía y la música. Una relación bastante natural, por otra parte. Escucho todo tipo de música, grupos, ritmos, etcétera. Durante varios años estudié música, tocaba el piano, cantaba, estudiaba solfeo... Además, algo que me caracteriza es no tener ninguna memoria para nada, (todo lo anoto), excepto para la música y las letras de las canciones. Además, siempre he pensado que mi interés por la poesía nace de tres lugares: las clases de lengua y literatura del colegio, el coche de mis padres, con cintas de música de Rosa León o Joan Manuel Serrat, y la habitación que de pequeñas compartíamos mi hermana y yo, donde mi padre solía leernos cuentos, fábulas y poemas antes de dormir. Por eso me hace muy feliz compartir con vosotros este post en el que llevo pensando algún tiempo. Se trata de poemas cantados, a los que diversos músicos han puesto melodía, o en ocasiones han adaptado. 

Y ¿Por qué esta elección? Pues porque creo que es dificilísimo mejorar o no destrozar un poema que es perfecto, poniéndole música. Porque es un riesgo enorme el no hacer el ridículo, y creo, además, que en todos estos casos (algunos más que otros, tengo también mis debilidades) la música otorga a los poemas una fuerza distinta, extraña, sin la cual, después de escucharlo, el poema no es el mismo recitado. Aquí os dejo mis poemas cantados favoritos.

1.- Palabras para Julia, José Agustín Goytisolo (Paco Ibáñez)

Además de que el poema es maravilloso, la voz de Paco Ibáñez y su melodía tienen algo especial, que hacen que casi “complete” la música al poema, y siempre me hace pensar en Paris y en mi padre.



2.- Cantares, Antonio Machado (Joan Manuel Serrat)

He crecido con Antonio Machado. Creo que muchos niños hemos crecido estudiando sus poemas, estudiando Campos de Castilla o Proverbios y Cantares. He convivido, también en casa, con esos campos de Castilla, sus olivos, sus cerezos en flor, y sus campos de trigo, pintados por mi padre. Y he crecido también escuchando y cantando a Serrat. Mi madre ponía (y pone) Serrat a todas horas. Tanto mi padre como mi hermana y yo conocemos sus letras de memoria, y, cómo no, los poemas cantados. Me gustan muchos -todos-, pero mi favorito, de los poemas de Machado, es, sin duda, “Cantares”. La melodía acompaña y engrandece la fuerza de la palabra, y eso siempre me ha emocionado. Golpe a golpe, verso a verso.




3.- Romance de la guardia civil, Federico García Lorca (Marea)

Aunque no sea una de mis poemas cantados favoritos (prefiero otras versiones de Lorca) la verdad es que esta canción me ha acompañado en la adolescencia. Si el poema es uno de mis favoritos de Lorca, la canción Ciudad de los gitanos de Marea pone música a sus versos.




4.- Afterglow, Pablo Neruda (Extremoduro)

Voy a tener que sacar mi vena punk para defender por qué he elegido esta canción y poema: Sucede, la canción del grupo de Plasencia. Si leemos el poema de Neruda (nada de poemas de amor ni canciones desesperadas, éste es mi poema favorito del chileno) vemos que no tiene demasiado que ver con la canción, pero solamente algunos de sus versos comienzan la primera estrofa de la canción, Sucede que me canso de ser hombre, haciendo una versión muy punk de algunas estrofas que creo que van al pelo con el poema.




5.- Aunque tú no lo sepas, Luis García Montero (Quique González)

Aunque García Montero no sea uno de mis poetas favoritos, Quique González sí ha sido y es uno de mis cantantes y compositores predilectos, y parte importante de la banda sonora e mis veintipico años. La canción modifica versos del poema y añade algunos nuevos, por eso en este caso creo que, entre el arreglo musical y los cambios en la letra, prefiero la canción al poema.




6.- Negra sombra, Rosalía de Castro (Luz Casal y Carlos Núñez)

No podía olvidarme de una de las más grandes poetas españolas. Conocí esta canción escuchando a Carlos Núñez, en los viajes en coche con mis padres. La voz profunda de Luz Casal, la flauta lejana de Carlos Núñez y la prácticamente ausencia de instrumentos me pone la piel de gallina. Os dejo la versión original del poema de la escritora gallega, subtitulada.




7.- La Leyenda del tiempo, Federico García Lorca (Camarón de la Isla)

¿Qué se puede decir de esta canción? Considerada una de las obras más importantes del flamenco, y una revolución en la Historia de la música a nivel internacional, la música, criticada por los puristas del flamenco, supone una revolución a nivel musical: la introducción de sitares, de bajos eléctricos y otros elementos del jazz y del rock, así como la voz imponente de Camarón es lo que da un nuevo color al poema de Lorca. Fue considerada una de las mejores canciones en español.




8.- Para la libertad, Miguel Hernández (Joan Manuel Serrat)

Además de creer que es uno de los poemas más bellos de la literatura, la fuerza con la que la interpreta Serrat y el valor histórico del poema hacen de él algo totalmente indispensable. Aún lloro cuando la canto a voz en grito en casa con mi madre.




9.- Miedo, Gabriela Mistral (Maru Chamella)

¿Y qué pasa aquí con las mujeres latinoamericanas? Os preguntaréis, y yo también me lo pregunto. Pues bien, aquí está una de mis elecciones predilectas de esta lista. El poema de la autora chilena también lo canta Rosa León, en España, aunque no he podido encontrar el audio. Buscando versiones latinoamericanas, he encontrado ésta, que es la que más me ha gustado, de Maru Chamella. El poema, feminista y brutal, por cierto, habla del miedo de una madre a la coharción de la libertad de su hija, y desde que lo descubrí se ha convertido en un poema indespensable, y la versión, medio reagae de la argentina Maru Chamella va muy bien con la letra.






Hay un montón de títulos que se escapan de esta pequeña lista, y otros tantos que seguramente no conozco, pero he intentado al menos, englobar los que más me han conmovido. ¿Y vosotros? ¿Os gusta especialmente alguna versión de algún poema? Como a mí, ¿os ha influido especialmente la música en vuestro interés por la poesía? ¿Cuáles son vuestros poemas hechos canción favoritos y por qué?


sábado, 24 de enero de 2015

Diario: historia inacabada de una quemadura.




Después de un fin de semana intenso, bello y de recarga de energías, la semana.

Lunes: Envío de mails, internet, llamadas. La espalda. Encierro voluntario, clase, café. Currículos. Me he quemado una mano, ha dolido y lo he olvidado. Cena. Converso con Cris y la veo al otro lado de la pantalla. Luego Lena Dunham. No tengo demasiada conciencia temporal y eso me confunde. Tengo sueño todo el tiempo. 

Martes: más emails, currículos, investigaciones internautas. Más textos y feminismos, blogs, y otras ideas. Sueño con el pasado y me despierto con gritos fuera, en la calle. Perfilo un proyecto. Hago listas. Cubrí la quemadura con una pequeña venda. Por eso ya no existe la herida, todo es un embuste y volvemos al mundo real.

Miércoles: Investigo cursos estatus y burocracias. Envío más mails y más currículos. Decido recorrer la ciudad en busca de ideas. Hablo con poetas que me entregan un señuelo. Descubro edificaciones abandonadas, como ideas, viejas, solitarias. Creo en repoblarlas, darles vida de nuevo. Ahí está el secreto. Traduzco antes de dormir. El día es productivo, ato cabos, esbozo una idea. La mano escuece y pica. Imagino una enfermedad, como un pasatiempo. Estoy agotada pero no puedo dormir. 

Jueves: Clases, alumnos, exámenes. Corrección de poemas al francés. Café, café y más café. Tarde: recibo respuestas inesperadas. Nunca he sido aprensiva. Es la herida casi un evento extraordinario y raro. Como un espacio reptiliano en el que me construyo y que dejo reposar. Como un tesoro inédito. Recito en francés mis propios textos por primera vez en mi vida, aquí. Bello encuentro por la libertad de expresión. Conozco nuevos proyectos. Poesía, España y más.

Viernes: Clases, espalda, Pero las quemaduras no cicatrizan, y termino en la farmacia con las manos vendadas. No siento dolor. El apartamento huele a crema y calefacción. Es la espalda un proyecto en sí mismo. Son las cervicales parte del verso. Se integran en mi vida como metáfora de un texto inacabado. Como un peso antiguo. Como un reto. Duermo. Clase. Conversamos sobre Grecia y sus elecciones. Comemos dátiles. Y así. 

miércoles, 21 de enero de 2015

Mujeres: Tamara de Lempicka, arte, poder y queer.







Siguiendo con el tag que comencé hace un par de semanas, hoy quiero hablaros de otra mujer impactante, inteligente, lúcida, renovadora y brillante en su época, y, por cierto, una de mis artistas favoritas. Se trata de Tamara Gorska, más conocida por su nombre de casada, Tamara de Lempicka, y es prácticamente contemporánea a Kiki de Montparnasse (hablé de ella aquí). 

Pues bien, esta pintora de origen ruso es una pionera del Art Déco, y tiene una vida fascinante y una transgresora personalidad. De familia acomodada, y carácter rebelde, de pequeña muestra una facilidad por el dibujo, y evita y aborrece la escuela hasta ser expulsada. Es entonces cuando en su casa deciden enviarla con su abuela a un viaje por Europa, donde conocerá el el arte y los grandes museos de Roma o París. A su vuelta, y renegando de su madre, que se ha vuelto a casar, se instala con su tía en San Petersburgo, donde estudia artes plásticas y conocerá al joven abogado Tadeusz Lempicki, con quien se casará unos meses después. Un año más tarde estalla la revolución, aunque durante un tiempo, la economía de la familia no lo notará en absoluto. Es, sin embargo, unos meses después cuando persiguen a su marido, que es encarcelado, pero la pareja es liberada por el cónsul de Suecia, amigo de Tamara, y en consecuencia emigrarán a Copenhague y posteriormente a París. 

Es aquí donde la cosa se pone más interesante: ante la falta de trabajo de Tadeusz y su falta de resignación ante la pérdida de su acomodado estatus social, será Tamara quien, gracias a su pintura, mantenga a un marido que se resigna a trabajar y a su hija, Kizette. Su decisión es firme: se tomará en serio su carrera en la pintura, y sacará adelante a su familia. Estamos en el periodo de entreguerras: mientras sigue clases de pintura en la Académie de la Grande Chaumière con pintores nabis como Maurice Denis o aproximándose a los preceptos neocubistas de André Lothe. Conoce y admira, además, la obra de Ingres, que visita a menudo en el Louvre. Pero, al contrario de lo que pueda parecer, a Lempicka no podemos englobarla en ninguna de estas categorías. Su obra comienza a hacerse cada vez más famosa y a protagonizar el Salón de Otoño, el de las Tullerías, e incluso los italianos, sobre todo en Milán. Es así como mantiene a su familia, inmortalizando, además, la vida bohemia de su tiempo. 

Pero, como decía, Lempicka tiene un carácter particular: sus personajes producen habitualmente reparo, escándalo, atracción, reticencia: se trata de personajes, generalmente femeninos, de estructura matérica y escultórica. Son mujeres voluptuosas, fuertes y con carácter, férreas. de mirada misteriosa, mujeres herederas de las femmes fatales, sensuales y caravaggiescas, enigmáticas y trágicas. Sus cuerpos son, en ocasiones, garçonnes, equívocos, queer. 

Lempicka es bisexual y no lo oculta. Ella misma dice que vive "una vida al margen de las normas sociales". En este tiempo instalada en París se divorcia, viaja por Italia, continúa exponiendo en la capital, participa en las ferias y salones más importantes del momento,  retrata y se enamora de sus modelos. Se volverá a casar en 1933 con el Barón Raoul Kuffner, un hombre adinerado, coleccionista de su obra. Recibe encargos de una gran parte de la élite económica norteamericana que frecuentaba París, y así fue como comenzó a descubrir Estados Unidos. Es en Nueva York donde aterriza tras el crack, y poco después estará haciendo castings de modelos en su estudio, jóvenes de la alta sociedad con quien Lempicka quería crear rumores. Como muchos otros artistas, de su figura se desprende un no pequeño dandismo, y un afán incansable por que la sociedad hablase de ella. Muchos de sus trabajos de la época (reinterpretaciones de Venus, vírgenes y figuras femeninas de la iconografía clásica) transgreden el cánon histórico de la mujer en el arte, pero la calidad de sus obras es distinta. Poco a poco desaparecerá del panorama artístico, y su nombre se olvidará cuando el Art Déco pasa de moda, hasta su recuperación en los años setenta.

En cualquier caso, admiro su figura porque se trata, como decía al principio, de una mujer sorprendente, sin miedos ni prejuicios, con las ideas claras y que saca adelante a una familia gracias a su pintura. Amante del éxito, del poder y del dinero, hace lo que quiere con su cuerpo y con su vida. Aunque me pregunto si su historia habría sido la misma si no se hubiese criado desde un principio en una familia acomodada y si habría recibido el mismo respeto en un entorno más lejano al lujo. ¿Qué pensais vosotros?


Más información sobre ella aquí


domingo, 18 de enero de 2015

Poema: una esperanza.




Hicimos cada uno una pequeña maleta. Cogimos el coche,
Preparamos canciones, guitarras, alimentos.
Nos alejamos del lugar extraño, -o aproximándonos
Más a la frontera,- visitamos al solitario amigo
que también
Está lejos
Más próximo a las viñas.

Pensé en Orihuela y en mi madre. Hizo frío,
Visitamos la pequeña ciudad más próxima;
Volvimos impacientes a la casa.

En la organización, temblamos algunos
Después del aguardiente,
Cercanos a la lumbre, nos arropaban
Estrofas conocidas de canciones.

Allí
Construimos un fuerte
La lengua común, la música, el asado
Compartimos el vino y dibujamos
-firmes los pasos,-

temblando, una esperanza.

domingo, 11 de enero de 2015

La calma es esto.



Eficacia es más que una palabra. Nada tengo de pragmático. Pero el tiempo es otro. Huele a lejía el hogar, y a esta imagen la sucede el incienso. Fuera hay atentados. Miedo en la radio. Pena en el país que ya es mío, que me ha transformado, al que debo tanto. Rabia en un país complejo del que formamos parte silenciosamente. Enero ha llegado como un tigre, blanco, tranquilo, adormilado en una esquina del cuarto. Me habla mi tía muerta en sueños, también la abuela muerta, también mamá, y una sombra del hombre. Me hablan las mujeres que escribieron la Historia. Hace frío y pongo la estufa para dosificar el calor. Soluciono, descanso, hiberno: es así la soledad, un jardín de hierba verde. La espalda me cruje como una herida abierta. Tres músculos atrofiados no me dejan dormir bien. Comemos crèpes, hablamos de películas. El calendario son reuniones de amigos. Son páginas por escribirse y algún que otro proyecto. Sueño con gatos. Mando fotos de mi sofá a mi hermana. La calma es esto.


La imagen es de Paula Díaz, más info aquí y aquí.

sábado, 10 de enero de 2015

Nota ortográfica: la tilde diacrítica.





Qué es: Se trata de una tilde que sirve para diferenciar palabras que se escriben de la misma forma pero que tienen significados distintos. Su función es, por tanto, diferenciar las palabras que tienen forma idéntica pero que pertenecen a diferentes categorías gramaticales. ¿Cuántas veces, al escribir, nos preguntamos si una palabra tiene o no acento? Incluso cuando estamos casi convencidos, algunos, seguimos dudando... aquí dejo un repaso de todas las normas sobre la tilde diacrítica.

- Con monosílabos:

de
preposición:
Hace pajaritas DE papel.
sustantivo (‘letra’):
Le bordó una DE en el pañuelo.
forma del verbo dar:
DÉ recuerdos a su madre de mi parte.
el
artículo:
EL problema está resuelto.
él
pronombre personal:
ÉL se hace responsable.
mas
conjunción adversativa:
Lo sabía, MAS no dijo nada
más
adverbio:
Tu coche es MÁS rápido que el mío.
Ponme MÁS azúcar en el café.
No quiero MÁS.
conjunción:
Tres MÁS cuatro son siete.
sustantivo (‘signo matemático’):
En esta suma falta el MÁS.
mi
posesivo:
Andrés es MI amigo.
sustantivo (‘nota musical’):
Empieza de nuevo en el MI.
pronombre personal o reflexivo:
A MÍ no me gusta.
Me prometí a MÍ misma no volver a hacerlo.
se
pronombre, con distintos valores:
SE lo compré ayer.
Juan SE mancha mucho.
SE casaron por la iglesia.
SE arrepiente de sus palabras.
El barco SE hundió en pocos minutos.
signo de impersonalidad:
SE duerme bien aquí.
signo de pasiva refleja:
SE venden manzanas.
formas del verbo ser o saber:
SÉ bueno y pórtate bien.
Yo SÉ lo que ha pasado.
si
conjunción, con distintos valores:
SI llueve, te mojarás.
Dime SI lo hiciste.
¡Cómo voy a olvidarlo, SI me lo has repetido veinte veces!
SI será bobo...
¡SI está lloviendo!
sustantivo (‘nota musical’):
Compuso una melodía en SI mayor.
adverbio de afirmación:
SÍ, estoy preparado.
pronombre reflexivo:
Vive encerrado en SÍ mismo.
sustantivo (‘aprobación, asentimiento’):
Tardó varios días en dar el SÍ al proyecto.
te
pronombre personal:
TE agradezco que vengas.
sustantivo (‘letra’):
La TE parece aquí una ele.
sustantivo (‘planta’ o ‘infusión’):
Es dueño de una plantación de TÉ.
¿Te apetece un TÉ?
tu
posesivo:
Dame TU dirección.
pronombre personal:
TÚ ya me entiendes.
o
conjunción disyuntiva:
Fue Carlos O Rafa.
¿Quieres tres o cuatro?
Ven O quédate.
ó
conjunción disyuntiva (con tilde si va
entre dos cifras):
¿Quieres 3 Ó 4?
Fallaron 20 Ó 30 teclas.
Quédate con 5 Ó 6 folios.

- Con demostrativos: 


DEMOSTRATIVOS
Este, ese, aquel
Esta, esa, aquella
Estos, esos, aquellos
Estas, esas, aquellas


Esto, eso, aquello
Determinantes (adjetivos determinativos). Acompañan al sustantivo al que se refieren:
Me dio ESTE libro.
Acércame ESAS zapatillas.
Les enseñaron AQUELLAS hermosas joyas.
*Pronombres (no acompañan al sustantivo al que se refieren):
Me dio ESTE. 
Acércame ESAS.
Les enseñaron AQUELLAS.
Pronombres que son el antecedente de relativos y que van sin coma entre ellos:
Saludamos a AQUELLOS que vinieron. 
Llamé a ESA que tú sabes.
Pronombres neutros. Nunca llevan tilde.
No le digas ESO.
A mí ESTO no me gusta.




DEMOSTRATIVOS
 Éste, ése, Aquél
Ésta, ésa, aquélla
Éstos, ésos, aquéllos
Éstas, ésas, aquéllas




- Interrogativos, exclamativos y otros casos:



Adonde
como
cual - cuales
cuando
cuanto/a/os/as
donde
que
quien - quienes 

Siempre que sean átonas en la cadena oral (excepto cual, que siempre es tónica):
Nadie va ADONDE ha ido María.
Lo hace COMO quiere.
Son tal para CUAL.
Caían CUALES moscas.
CUANDO llegó, vino a saludarme.
Dio CUANTO le pedían.
Lo vi DONDE me dijiste tú.
QUE haga lo QUE quiera.
QUIEN lo compre que lo pague.
Llamó a QUIENES conocía.
 INTERROGATIVOS
Y
EXCLAMATIVOS

Adónde
cómo
cuál - cuáles
cuán, cuándo
cuánto/a/os/as
dónde
qué
quién - quiénes
(En todos los casos son tónicos).


Para más informaciones sobre esto, ver: aquí y aquí

Ah, y algunas de estas informaciones las he sacado de páginas como ésta.