miércoles, 30 de marzo de 2011

Palabras y escombros.



"Y cayó la palabra de piedra
sobre mi pecho todavía vivo."


Anna Ajmátova.




Puede que ya haya decidido las palabras definitivas, los poemas. Quizás cualquier cosa sea un trámite. Ya casi está lista La Escombrera, el libro de la Editorial Legados de poemarios colectivos en el que participo. Gracias a Ana, a Agustín y a Niall por hacerlo posible. Porque quizás nada tenga más valor que la palabra. Porque es lo único que nos queda. Lo único que es realmente nuestro.

lunes, 28 de marzo de 2011

No.







"No es para quedarnos en casa que hacemos una casa

no es para quedarnos en el amor que amamos

y no morimos para morir

tenemos sed y

paciencias de animal".



Juan Gelman, Costumbres.




Una vez cada día me pesa el pecho. Me oprimen las costillas. Una vez cada día (unos quince minutos, a lo sumo) algo se encoge en mi vientre. Luego vuelvo a la costumbre de intentar esquivar a la rutina. Leo el listado de poemarios de 2010 en la crítica poética de Addison de Witt. Y espero ansiosa el primer número de la revista Inventio Magazine en la que participo. Y quiero ser García Madero por las calles del D.F. Y quiero ser Alberto Belano durmiendo en unas cuevas, o en un barco. Y quiero ser extranjera. Desconocerme. Ser Maga, ser el último editor, ser Nathan, ese jubilado que vuelve a Brookyln, ser una poeta rusa y escribir en cirílico, ser el coronel a quien no escribe nadie.

sábado, 26 de marzo de 2011

You only live once.


Descubro nuevas revistas culturales. Las casualidades siempre me pierden. Adoro las casualidades. Volver a casa y encontrarme con un amigo al que llevaba tiempo sin ver. En quien estaba pensando esa misma mañana. Pensar en Nueva York y que aparezca un amigo. Leer un libro que me recuerda a él y encontrarle en medio de la nada. Y más revistas. En medio de una noche madrileña de botellones y policías. Una de esas noches en las que vuelvo pronto a casa. Una de esas noches en las que el tiempo duele. Escribo más micropoemas. Surgen más planes. A pesar de todo, siempre me ha vencido el azar. Más coincidencias. Una mano cae por el borde de la cama y me recuerda aquello que echo de menos. Nuevos blogs. Más madrugadas madrileñas sin rumbo. Más nudos en el estómago. Más náuseas. Más proyectos. Más poemas.

jueves, 24 de marzo de 2011

Y nada más.



"Poesía es todo lo que se mueve. El resto es prosa."
Nicanor Parra.


Preparo un nuevo poemario. Una selección de micropoemas. Estoy contenta. Empiezo nuevos cuadernos, descubro nuevos poetas. Intento reinventarme, como si no existiera mi vida más allá de la poesía. Porque a veces desearía que no hubiera nada más. Ojalá no hubiera nada más.

martes, 22 de marzo de 2011

Un cuaderno más tarde.




"Fueron pocos meses que pasaron así, y no obstante fue la temporada más larga que Momo experimentó jamás. porque el verdadero tiempo no se puede medir por el reloj o el calendario".




Momo, M. Ende.



Tengo un libro favorito. Tengo un libro favorito entre todos los libros de mi infancia. Tengo una historia que leo cada año. Que me lleva hasta un anfiteatro, y hasta el cabello enmarañado de una niña.Y qué si hay días en que el frío de Febrero me llega hasta los huesos. Febrero, quién se acuerda ya de esa palabra. Si Abril está a la vuelta de la esquina. Un cuaderno más tarde (porque sí, el tiempo se mide en páginas), quizás nada me importe. Tal vez me importe todo demasiado. Pero qué más da. Importa la tortuga. Importa el cabello enmarañado de esa niña. Importa tener tiempo, intentar ser feliz.

domingo, 20 de marzo de 2011

Le Printemps.






"Era el momento de las cosas secas:
de la espiga en el ojo y el gato laminado".

F.Gª Lorca. Poeta en Nueva York.




He decidido no salir. Me he encerrado con una chaqueta gigante y un par de libros. Y Skins. Y capítulos tripitidos de Friends. La resaca del viernes me dura desde entonces y no tengo apenas dinero. Parece que lleve durmiendo una eternidad, y apenas han sido 7 horas. He decidido celebrar un día antes el día internacional de la Poesía. Pero no me quedan versos. No encuentro los poemas.
Estoy triste. Echo de más. Tengo ansiedad. La primavera me llega hasta los huesos. Me enamoro de algún personaje más de R.R. Martin. Y de Bolaño. Y de cualquiera. Todo me da pereza. Tengo sed. Echo de menos.